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TIENDA THYSSEN
2025

Como premisa y punto de partida, se pensó en una gama cromática reducida, de manera que el continente funcionara como un escenario armónico y homogéneo para que el contenido fuera el verdadero protagonista. Para ello, redujeron la materialidad a tres elementos principales: el metacrilato reciclado, la madera y el acero inoxidable.

Domina el espacio, por su efecto sorpresa, la estantería de libros, que se erige a modo de escultura etérea gracias a su cualidad translúcida y a su color mantequilla. El metacrilato de 25 mm de espesor es reciclado, de kilómetro cero (fabricado en Cataluña) y nada convencional. Su color está hecho a medida: se diseñó con un cierto grado de translucidez para crear ese efecto “frost” que hace que se desdibujen los límites del material cuando entra en contacto con la luz. Además, posee un acabado resistente a impactos y rayaduras y una alta rigidez.

Para exponer los diferentes artículos, el estudio diseñó un mueble modular que puede modificarse según las necesidades. Se sitúa en la pared principal y se divide en seis zonas para albergar los diferentes productos: impresión a la carta, postales, joyería o textiles y una zona expositiva para montajes más decorativos de diferentes colecciones de artículos. El sistema constructivo de listones de 4 x 4 cm genera una retícula que se adapta a las medidas de los productos y a cajoneras que encajan o sobresalen formando vistosos expositores.

Área:
Cliente: Museo Thyssen Bornemisza
Diseño: Plutarco
Localización: Madrid
Fotos: Germán Saiz

TIENDA THYSSEN

Como premisa y punto de partida, se pensó en una gama cromática reducida, de manera que el continente funcionara como un escenario armónico y homogéneo para que el contenido fuera el verdadero protagonista. Para ello, redujeron la materialidad a tres elementos principales: el metacrilato reciclado, la madera y el acero inoxidable.

Domina el espacio, por su efecto sorpresa, la estantería de libros, que se erige a modo de escultura etérea gracias a su cualidad translúcida y a su color mantequilla. El metacrilato de 25 mm de espesor es reciclado, de kilómetro cero (fabricado en Cataluña) y nada convencional. Su color está hecho a medida: se diseñó con un cierto grado de translucidez para crear ese efecto “frost” que hace que se desdibujen los límites del material cuando entra en contacto con la luz. Además, posee un acabado resistente a impactos y rayaduras y una alta rigidez.

Para exponer los diferentes artículos, el estudio diseñó un mueble modular que puede modificarse según las necesidades. Se sitúa en la pared principal y se divide en seis zonas para albergar los diferentes productos: impresión a la carta, postales, joyería o textiles y una zona expositiva para montajes más decorativos de diferentes colecciones de artículos. El sistema constructivo de listones de 4 x 4 cm genera una retícula que se adapta a las medidas de los productos y a cajoneras que encajan o sobresalen formando vistosos expositores.

Área:
Cliente: Museo Thyssen Bornemisza
Diseño: Plutarco
Localización: Madrid
Fotos: Germán Saiz